Caracas: ciudad inhabitable


CARACAS ciudad inhabitable - Artículo de Francisco Alarcón Venezuela Otras veces he tocado el tema con metáforas “grandilocuentes” tratando de motivar a los responsables directos y a sus habitantes a rescatar el patrimonio cultural e histórico de la ciudad, a la posibilidad de vivir en paz, con los cuidos que merece esta urbe. Sin embargo, de nada ha servido recordar que Caracas fue llamada la sucursal del cielo o que hubo pintores como Manuel Cabré y Pedro Ángel González, esmerados en consagrar su obra a Caracas y al Ávila. O evocar los romantones de Billo cuando con nostalgia le cantaba a otrora Caracas llena de sitios acogedores. Quizá esto sea un arcaísmo repetitivo o tautológico y algunas generaciones de jóvenes no llegaron a conocer las bondades de esta cosmopolita ciudad, ahora inhabitable.

Actualmente me toca decir que Caracas es casi inhóspita, con la inseguridad se convirtió en un campo de batallas, tiros por todas partes, pocos se detienen en los semáforos para que los peatones pasen, las bandas de delincuentes se enfrentan a plena luz del día, y es frecuente encontremos entre los muertos a inocentes viandantes. Los dos alcaldes no se ocupan de tapar los huecos de las calles ni de reparar las aceras, esperan que los árboles se caigan con las lluvias para luego recogerlos. No hay estrategias preventivas para estas etapas. Los secuestros son diarios burlando al ciudadano, teniéndoles de todos los precios y pagaderos hasta por cuotas. Los hospitales no tienen materiales clínicos para atender las emergencias y los módulos Barrio Adentro de precaria condición de servicio, fueron abandonados en su mayoría.

En la nueva cultura “revolucionaria” todo está permitido: El consumo de licores y drogas, orinarse en plena calle, escándalos públicos y los chavistas incorporan a las “hábitos” de esta pobre Caracas, lanzar cohetes súperatronadores y destructivos por cualquier pendejada. Esto forma parte de la decadencia de nuestras peculiaridades, concibiendo la selva en que vivimos insoportable. Seguramente es lo que procuran los “revolucionarios” para el país, atormentando a los “escuálidos” disidentes al régimen que osen sobrevivir en ciudades inhabitables, para finalmente devolverse en contra de ellos.

Las casas están convertidas en cárceles con sistemas de seguridad eléctrica y enrejados totales de las fachadas para tratar de protegerse de los intrusos. También estamos expuestos a una invasión de inmueble sin que haya socorro de la policía ni de la autoridad. Nuestra recomendación en este tiempo, es la compra de chalecos antibalas y otros adminículos para ser utilizados cuando se dispongan a salir a la calle; encomienda valedera para nuestros potenciales visitantes que aspiren a vivir una experiencia asaz peligrosa y de aventura. Ya no quedan lugares en el orbe tan atractivos en este aspecto como Caracas y hablamos el idioma español, bastante difundido en el planeta. De verdad será una experiencia “maravillosa”.

Entretanto, los administradores de la ciudad y miembros del Gobierno “revolucionario”, se ocupan en mandar a colocar sus nombres en todas las unidades de servicio publico, ésta es de fulano de tal, el vergatario alcalde de… Y en cuanto a la historia y génesis de la ciudad están haciendo “auténticas” innovaciones, “descubriendo” que Diego de Losada no fundó a Caracas en la fecha certificada por Ponce de León, dejando a un lado las investigaciones del Padre Barnola porque no concuerdan con los registros “revolucionarios”, además revelaron que Caricuao era delator, Aracantair la princesa india tenía un título chimbo, Villapando era gay y sapo, Garci González de Silva fue el primer terrateniente de este país y fundador de la oligarquía, posiblemente inspirador de la cuarta República. A cada momento hay “hallazgos” nuevos y sorpresas para quienes aspiramos a una ciudad limpia, decente y segura. Así acaban con el país y su ciudad capital, pretendiendo borrar su memoria histórica con prácticas indecentes. Es la revolución que nos conduce a la ruina moral y física en barruntos del comunismo.


De Francisco Alarcón.
Publicado en Diario 2001, Noticiero digital, Venezuela Analítica y en España: Occidente Digital.

Murió el socialismo del siglo XXI


Sábado 6 de octubre de 2007
Diario 2001

Todo lo que proyecta Chávez muere en el vacío, su único objetivo es destruir, pues él no sabe construir. Sus denuedos escoran en sus profundos resentimientos, y sus juicios superficiales sobre todas las cosas, se desvanecen. Posiblemente nunca haya leído un libro completo, ni siquiera los de enseñanza durante su estada en la Academia Militar. Por ello, sus “proyectos” no sirven, no caminan, además de estar acompañado por hacedores de entuertos y no de verdaderos estudiosos y técnicos. Despreciando el conocimiento, las ideas y personas, su “magno” ingenio lo llevó a querer parecerse y a superar a su álter ego Fidel Castro, estableciendo una América latina “socialista” a punta de dólares ajenos. Pero le resulta imposible, de la misma manera como le cuesta organizar un partido único, ni con becas ni con amenazas a los empleados públicos lo alcanzará.

Fuera de las cifras furtivas que da Jorge Rodríguez no hay alguna verdad. Por eso, decimos y dijimos que el problema de Chávez no era teórico, le sugerimos a nuestros ideólogos que asumieran medidas prácticas para “anatematizarlo”, y no le facilitarán las cosas ofreciéndole material imaginativo para forjar sus especulaciones. De marxismo e historia patria sus “luces” no llegan a lo básico, sin embargo a los tontos de su circo los atosiga durante sus largas cadenas.

El socialismo del siglo XXI sucumbió al nacer, sencillamente porque son los mismos postulados del marxismo ortodoxo, sin contener ninguna variante con ese modelo rechazado por la humanidad. Chávez transitoriamente habla de un socialismo bolivariano hasta que abandone el tema, y nos vuelva a plantear su guerra asimétrica contra los EUA.

Son gaseosos sus planes, y las empresas encargadas a sus partidarios nunca cristalizan, así se le agota su turno, muere el tiempo para él y para la disidencia venezolana que, tratará de resistirse a sus pretensiones hegemónicas. Esos si son sus auténticos postulados “teóricos y prácticos”, quedarse para siempre en la presidencia. Ambicionando no salir del pináculo del gobierno después de haber llegado por continuadas casualidades, viéndose consentido por sus alabarderos. Seguirán las discusiones de calle en torno a la nueva reforma comunista, aparecerán más aclaratorias de Cilia Flores sobre los atributos de la propiedad privada, afirmando que subsistirá siendo privada sin serlo. Y el enredo será interminable, igual al cambio de huso horario y la reconversión monetaria.

No variarán en nada las relaciones con Colombia, ni Marulanda entregará los rehenes, Oliver Stone no hará la película sobre el “proceso” y la OPEP se encargó de poner en el tapete mundial que Pdvsa en ningún tiempo cumplió con su cuota asignada de 3.22 millones barriles/día y por eso, se la rebajó a 2.47. Así se aclaran las cosas con hechos, la Pdvsa roja rojita está en menoscabo y los altos precios no le servirán de mucho porque las compras en el extranjero con esos ingresos equivalen al 70% y vendrán triplicados en las importaciones de alimentos, aumentando la escasez e inflación.

Entretanto el socialismo del siglo XXI se esfumó en las testas de los ideólogos, yendo a parar al cesto de la basura, hasta tanto Chávez no les invente otra de las de él.

Es interesante la coyuntura política y se inclina claramente a favor de la disidencia que pudiera aprovecharla quizá con más coraje y menos “ideologías”.

Los espacios se abrirán nuevamente para la disidencia antes de aprobar el régimen su nueva “Carta Magna”, donde la voluntad de Chávez quedará clara, ambicionando no dejar más nunca el Palacio de Miraflores o cualquier otro espacio que escoja como sede del poder central.

El socialismo del siglo XXI, interfecto, no pataleará ni alcanzará más allá de lo que ya pasó, volveremos a las realidades invariables, tratando de articular una disidencia encargada en resistirse a un régimen opresor. Chávez de su parte insistirá con su reforma inconstitucional, intimidando para imponerse como siempre.

Francisco Alarcón
También publicado en la Historia paralela de Argentina- Diario de América en USA - Occidente Liberal de España y,Noticiero Digital y Venezuela Analítica de Venezuela entre otros

Venezuela sigue con su oposición invisible

Todos sabemos es una sucursal más de Miraflores. Igual al resto de los poderes, está subordinado a los mandatos del “Presidente”. La gente piensa en ocasiones que cuando me refiero a la oposición desvanecida, estoy señalando a la disidencia que es otra cosa. La disidencia está integrada por todos los ciudadanos opuestos al régimen de terror, aún siendo militantes chavistas, los autodenominados nini y los francos luchadores en abierta discrepancia pública. Asombrosamente, en Venezuela no se ha logrado cohesionar una resistencia con todo ese caudal discrepante que impida vulnerar la libertad. Topándonos con una diáspora organizacional y la interpuesta “dirigencia política”, cometiendo toda clases de errores que favorecen la permanencia de Hugo Chávez en el poder.

Actualmente estamos en vísperas de nuevas votaciones, supuestamente se trataría de una actividad rutinaria para llevar a cabo cambios constitucionales que beneficiarían al pueblo. Inversamente vemos como los 33 artículos modificados, serán para terminar de instaurar un comunismo personalista, donde el ciudadano Chávez se perpetuaría por largo tiempo. Cada vez que esa oposición invisible huele unos comicios, emerge pretendiendo capitalizar y representar los intereses de la sociedad civil, cuestión que en ninguno de los casos resolvió nada, sino coadyuvó en agudizar el problema. Tampoco la sociedad civil per se ha podio cristalizar el objetivo final de sacar “sola” a Hugo Chávez.

Siempre oímos el comentario que hace falta un líder, cuestión no necesaria para articular una resistencia capaz de dar al traste con un régimen autoritario. La tragedia de esa disidencia venezolana está signada por las individualidades “apodícticas”, con sus parcelas, que otrora “sirvieron” cuando se vivía en democracia, pero ahora el problema es otro, resistiéndonos a una dictadura que pronto irrumpirá en nuestros hogares. Las oportunidades de la disidencia de nuevo son claras, las encuestas lo demuestran con sus guarismos, revelando que no todos los chavistas son chavistas, o mejor dicho, advirtiendo que no todos los chavistas están de acuerdo con el comunismo.

El venezolano no es proclive a vivir sojuzgado ni sometido a un régimen comunista, por ello, es evidente que cualquier propósito debe ser unitario y conllevar la renuncia a las aspiraciones personales en estas luchas. Lo primero sería devolverle la democracia al país para luego procurar las visiones particulares. No cabe la menor duda que Chávez con todo su “esfuerzo” crematístico nunca logró sobrepasar el 30% de seguidores después de ser electo en 1.998. He allí el gran problema con la disidencia, pareciera conformarse con sentirse mayoría estando dividida en mil parcelas, demandando la aparición de un “líder” en vez de estar organizando la resistencia, desde el mismo momento en que surgieron los primeros rasgos autocráticos de Hugo Chávez. Hoy nos pondrán nuevamente los políticos de frente a su cartilla, explicándonos que debemos votar, y que más perderemos absteniéndonos. La sociedad civil habiendo vivido los mayores desencantos con sus malos consejos, seguirá en su línea de no votar.

Entretanto, el régimen de Hugo Chávez se fortalece a punta de trampas, su legitimidad siempre estuvo en entredicho, empero es el presidente “constitucional” de Venezuela, y la coyuntura seguirá siendo semejante, hasta tanto no exista una resistencia organizada que, realice las tareas libertarias. Estamos en la antesala de perderlo todo, vamos rumbo al comunismo y una vez que se institucionalice con la “reforma,” seguramente lo poco existente de organizaciones políticas pasarán a la clandestinidad. Siendo ilegalizadas por ese CNE ilegítimo, al que la oposición tanto critica por sus imaginarios registros y que cuando llegan unas elecciones le aman, sintiéndose cercanos a ocupar un cargo público. Pues abran los ojos, los partidos políticos y esa oposición ilusa desaparecerán después de los comicios, si permitimos la reforma comunista.

Deben despertar los compatriotas, Venezuela vale más que la “glorias” individuales y Chávez cada vez da mayores motivos para que sus correligionarios y discrepantes, lo despidamos del poder. La oposición invisible desparecerá queriéndolo o no, mientras él permanezca en el poder. No estamos en el juego democrático como ocurría en la llamada cuarta republica, Chávez quiere ahora otras cosas sin que nadie le perturbe su “tranquilidad.”

de Francisco Alarcón
tomado del Diario de América

El presidente más caro del mundo


El presidente más caro del mundo de Francisco AlarcónLos venezolanos tenemos al presidente que más ha botado dinero en la historia del país, siendo el más caro del mundo. Esta será la “cualidad” que dejará Hugo Chávez para los anales de Venezuela. Se apropia de la nación como le viene en ganas y con la “reforma constitucional” se apoderará definitivamente del Banco Central de Venezuela, entre otras cosas.

Ya lo hizo con PDVSA. Entretanto Venezuela está hundiéndose, con las lluvias recientes hay pueblos que permanecen bajo las aguas, las carreteras en franco deterioro y la infraestructura física en destrucción. Si señores, estamos peor que antes, en estos casi diez años aumentaron los niños de la calle, los malandros y andrajosos. La “revolución” no ha disminuido en nada la pobreza y desempleo, todo está a la vista para quienes quieran constatarlo, la verdad es inocultable, desde las calles hasta las cárceles. La violencia es inaudita, los asesinatos y robos van en expedito aumento. Quienes manejan las cifras parecen reflejaran los índices de otra nación sin correspondencia con Venezuela.

Pero tenemos un presidente que gasta dilatadamente en su boato, que hace turismo por el mundo en un carísimo avión, y sus visitas a otras partes en la mayoría de las veces no son oficiales sino personales, apareciendo coleado en cualquier sitio.
Con el control de cambio detuvieron las compras de insumos para quebrar a las industrias privadas, ancló el dólar mintiéndole a todos sobre su real valor y ahora viene la reconversión monetaria para maquillar la inflación. Los precios en las últimas semanas se han incrementado en un 100%, las amas de casa lo viven a diario viendo cómo la inflación se disparó. El comercio formal e informal se contrae con la subida de los precios, y poco podrá hacer el régimen aunque trate de esconderlo, siendo la escasez de alimentos y medicinas evidente y penosa.

Mientras tanto existen los vivos que hipotecaron sus familias y su patria para tener un vehiculo de lujo y cargar un laptop de última tecnología. En el informe de la OPEP sale Venezuela produciendo casi dos millones y medio de barriles diarios, suficientes para mantener a la boliburguesia chavista y regalarle el resto a los países aliados en “enfrentar” al Imperio. Manteniendo a los cubanos y a otros vecinos derrocha la renta petrolera de todos los venezolanos, el presidente más caro del mundo. Es incomprensible esta regresión y paraplejía de Venezuela, mientras Chávez ha recibido US dólares 500 mil millones sin que sepamos donde fueron a dar.

Tampoco el petróleo se “siembra” no hay como demostrarlo, la “revolución” no crea sino destruye, los créditos otorgados van a parar a manos de los nuevos ricos, sin retorno ni inversión. Las “obras” inauguradas fueron a medio acabar en momentos electorales precipitadamente y tendrán que ser reconstruidas algún día para conservarlas. Quizá, lo único atribuible a este régimen sea el viaducto de la Guaira, terminado después de haber dejado caer el anterior por no hacerle las reparaciones y mantenimientos oportunos. Pero tenemos el presidente más caro del mundo, quien se jacta en la vacía retórica de estar erigiendo una nueva Venezuela bajo un esquema socialista, el hombre nuevo esclavo, ajustándonos a la realidad.

“Nuestra” industria petrolera no alcanza sus metas de producción en contraste a otros países, disminuyendo su potencial de crecimiento en un 40% aproximadamente, viendo como otras naciones si invirtieron sus ingresos en obras perdurables y no botando el dinero. Ejemplo de ello, tenemos a Arabia Saudita, esa monarquía casi feudal que desde 1987 al 2007 duplicó su producción, y sus logros están a la vista, el petróleo caro les ha servido para el crecer y desarrollarse. Antes distinguíamos paisajes bucólicos y camellos, esos lugares fueron transformados en emporios turísticos extraordinarios al estilo occidental, con una vialidad y construcciones súper modernas y en pleno bienestar. Y “nosotros” alcahueteamos y conservamos al presidente más caro del Mundo. ¿Qué les parece?


Francisco Alarcón

Se acata, pero no se cumple


Diario 2001/Venezuela Analítica/Noticiero Digital/Diario Las Américas/Occidente digital...

Posiblemente sean muy pocos los venezolanos que hayan leído la reforma “constitucional” con sus 33 modificaciones. No es una reforma, es una nueva Carta Magna antidemocrática y anticonstitucional. Empero la gente olfatea que los cambios serán definitivos para la vida del país y para la propia existencia.

Cuando se pretende vulnerar la propiedad privada y dirigir la educación de nuestros hijos hacia la esclavitud; sólo les restará posesionarse de nuestras de mujeres. Algunos venezolanos hasta ahora fueron benévolos con este régimen, pensando que las intenciones de su “jefe supremo” estaban encaminadas a mejorar la calidad de vida de sus compatriotas y que, nada pasaría con el resto de la población sin compatibilidad roja. Esto nunca fue así, aparecieron las listas excluyentes al rancio estilo fascistas y jamás fueron desterradas como dijera Chávez, contrariamente hoy vigentes y perfeccionadas. La vida está en vilo con la inseguridad redundante, y ahora entramos en la “reforma” cuyo fin es confiscar la privacidad y colocarnos un presidente eterno. El venezolano será elemento de un plan desquiciado sin principio ni final; estando a la disposición de un sólo hombre que, manipula y parlotea de diversas formas en sus cadenas televisivas, aparentando ser un grandísimo “patriota”, sin concepción ideológica y caprichosamente lanzado a emular a Fidel Castro.

La “reforma” debe estar al cabo de la calle, para que el ciudadano esté en cuenta de sus alcances y opte cómo asumirla. Si una vez leída está de acuerdo, bueno, ni el propio Señor que bajara los convencería de cambiar ese no. Lo que pretende Chávez es meternos su comunismo sin derecho a discusiones, sin darle oportunidad a la gente de enterarse de su alcance dictatorial. Por ello, exhortamos a los venezolanos a “darse cuenta” de lo que ocurriría en este país si se aprueba la nueva “Carta Magna”. Pudiendo existir otra percepción, la gente no le interesa nada de lo planteado en ella, sino esperaría sus resultados y haría lo que idearon en la colonia los blancos criollos y los pardos, no reconociendo los mandatos del rey ni sus leyes, cuando prorrumpían con el dicho “la ley se acata pero no se cumple”. Este dicho y hecho fue común en las colonias españolas del Nuevo Continente, siendo posteriormente lo que abrió caminos a sus emancipaciones del tutelaje de la Corona.

Tristemente todavía la gente es reacia a creer que en Venezuela se instaurará un comunismo, cuando ya lo estamos viviendo y lo único que falta seria su declaratoria universal con la pretendida “reforma”.


“Sí se acata pero no se cumple”, sería una especie de puesta en práctica del artículo 350 hoy vigente en la Constitución y que se eliminaría con la “reforma”, tomando el pueblo venezolano una resistencia sin “absolución”.

Chávez, contrario a lo que dijera Maisto primer embajador norteamericano en nuestro país durante su “revolución”, quien creyó que anunciaba sus medidas pero no las cumplía, cuestión que resultó errado. Siempre avisando con antelación cuales serán sus pasos a dar, metiéndonos su comunismo en nuestras casas como le ha venido en ganas. Bastaría con evocar el caso de RCTV, lo notificó en diciembre y así lo consumó en marzo. Los “poderes” están prestos a recibir sus órdenes, sin extrañarnos que su “reforma” sea aprobada “libremente”. La pregunta está en cuál actitud tomará el pueblo ante ella. Si continuará aceptando los vejámenes y la ruina o se arrogará su defensa. Es asunto de obligación resguardar nuestras pertenencias, atañe a la legitima defensa, cuando atenta contra nuestra vida y bienes un malhechor. Esperamos también sea de legítima defensa, el talante que tomen los venezolanos en caso de consumarse otro ataque oficialista contra este pueblo.

Muy cerca de lo propuesto para cambiar la “Constitución” estamos en la obligación de leer sus “cambios” y conocer sus verdaderos objetivos. Como lo es la desaparición de la propiedad privada y la ideologización de la educación. ¿Se acatará y se cumplirá?


Francisco Alarcón