LA HISTORIA y Chávez

La Historia y Chávez de Francisco Alarcón
Diario 2001/Noticiero Digital/Venezuela Analítica

Independientemente como llegara al poder el ciudadano Hugo Chávez, la historia lo juzgará por lo que hizo, por lo que no hizo y por lo que destruyó. Muchas veces hemos pensado como se compilaría la reseña, tratando de ser lo más objetivo posible para imaginarnos los moldes de ese juicio supremo. Será el libertador contemporáneo de la Venezuela desfallecida? será el loco escandaloso que acabó con todo?, no respetando a nadie y terminó… Tratando de entender algo de este proceso en la balanza de la justedad, nos resulta el momento incomodo, para anteponer nuestro criterio. Habrá muestras positivas que puedan acuñársele a Chávez?, seremos tan tercos que Barrio Adentro tendrá sus logros más allá de sus desaciertos?, será verdad que la educación bolivariana es ínclita? Suponiendo que no alcance tales niveles de exactitud, quisiéramos tocar con certeza la cifra justificadora de algo. Pretendemos ver unas cuentas claras de sus obras e inversiones, cuánto cuesta el viaducto de la Guaira hasta ahora, única edificación visible. Las Cuentas Nacionales, no existen al menos para el común de los venezolanos, sus autenticidades son dudosas. No hay un punto de partida ni lo habrá cuando esto acabé, seguramente la reconstrucción de Venezuela plateará un borrón y cuentas nuevas.

Reconstrucción, refundación de un pueblo que se obligará a comenzar de cero. Cuál será el acuse de la historia, la contrabalanza que quizás no vemos o no queremos ver, acaso la habrá.

Ojalá de esta escandalosa administración quede algo perdurable, los peores Gobiernos de esta patria alguna señal dejaron y, no hubo sombra más devastadora de la capital que el terremoto de 1812; cincuenta años pasaron para su reconstrucción, en este caso fue una inclemencia de la naturaleza, y Nicanor Bolet Peraza lo recoge en sus Crónicas. Pero estamos hablando del presente que, no es subrepticio para el resto del orbe. Los disparates del Gobierno son del conocimiento universal, y los viajes de Chávez impresionan tanto por su irrealidad como los de Gulliver, sin ser relatos esmaltados por el genio de la literatura.

Qué pasará con Lula, Kirchner, Evo Morales los mas cercanos vecinos que participan en esa rumba sorprendente de millones de dólares, impulsada por Hugo Chávez. Hablar de Cuba no vale la pena conociendo su desperdicio y dispensas maléficas. Pero la aristocrática argentina, o el poderoso Brasil, acompañando esta tragicomedia serán objeto de revisión. Mañana la historia juzgará a Chávez y qué ocurrirá con sus satélites. Si Chávez lo hizo bien, todos saldrán encumbrados y si las cosas son como las vemos actualmente los venezolanos, dónde irán a parar esos individuos. Cuál será el juicio, dirá los neo-libertadores de América o los hampones de América. Vaya usted a saber, pero es interesante ir pensado en ello, porque Chávez esta jugando con el patrimonio y sustento de un pueblo. No se darán cuenta de la miseria imperante en Venezuela los embajadores de esos países, a pesar de los oropeles que muestra la corrupción en vehículos de lujos y otros boatos? El contraste existencial de la Venezuela que muere y se desangra en las calles, la pobreza manifiesta en cualquier camino de este país, “los perros hambrientos” merodeando todos los espacios. Qué será lo que ocurre y no ven, queriendo vivir nuestros vecinos cómplices de las “glorias” de Chávez o de sus desafueros.

Venezuela envilecida con los derroches de la nueva “boliguesía” revolucionaria, y Brasil creciendo junto a Argentina a costillas de la ruina y miseria de un pueblo. Puede haber justicia alguna, cuando el tren de la historia le toque retomar los rieles de lo que aquí ocurrió, y en este momento sucede ante la mirada impertérrita de algunos venezolanos que, especulan con idénticas miserias de los “socios” externos de la revolución? Será Venezuela el imperio que describe Chávez o el acabose del horror que, percibimos los ciudadanos decentes, sin el menor deseo terrenal de usurpar nada, en atención a nuestra libertad y gentilicio decoroso.



Francisco Alarcón /Venezuela

PARTIDO ÚNICO: Desunido

Artículo de Francisco Alarcon PARTIDO UNICO: desunido Foto Chávez implora
2001/ND/Venezuela Analítica

De mantenerse firme la posición de Podemos, Partido Comunista de Venezuela y Patria Para Todos, los arcanos del “socialismo” comenzarán a descubrirse. Dejando de ser un “negocio” la incorporación al partido único propuesto por Chávez, y por ende ser chavista. Asumimos la decisión de los militantes de estos partidos, como la resurrección de una visión democrática dentro de la errática aquiescencia del socialismo del siglo XXI; mirando hacia al futuro deben terminar abandonando a Chávez. Recordemos que ellos se levantaron en democracia, participaron en democracia, y reconocen en ella las fuentes para cualquier cambio, ascenso de participación y acuerdo; nada de imposiciones dictatoriales con fines oscuros y personalistas. El partido único socialista para los venezolanos, definitivamente es el rumbo hacia una dictadura indecente. Es muy difícil unir para quien desunió el país, Venezuela atraviesa una de sus peores crisis, más allá de la separación política.

El sentido creado por Chávez para desarticular la nación se basa en el odio, nunca visto antes con tanta adicción en nuestros pasajes históricos. El odio lacerante, sin sentido que trata de mantenerlo vigente para proseguir en la destrucción de Venezuela; llevándonos a la ruina. Con igual “mensaje” busca el acercamiento de los pueblos hermanos que, comienzan con las prebendas, préstamos solidarios y ayudas para terminar haciéndoles sumisos y manejables. Ésta misma fue su técnica en nuestra patria, hoy increíblemente dividida, bajo el formato de un cambio social que, no descubre su rostro pero que destruye todo a su paso. Es la hora de las aclaratorias, no podemos seguir impertérritos frente al secuestro de la libertad, imponiendo el vetusto modelo comunista.

Los partidos únicos en la historia, fueron siempre demostración de dictaduras, materializadas en las brutales experiencias del fascismo y del estalinismo, siendo la negación de cualquier instrumento interactivo; unido a esto hallamos las pretensiones de Chávez con su reelección indefinida, constituyendo el cerrojo para una salida democrática, cuestión que ahora parece avizoran sus asociados. De que les serviría a ellos continuar de esta manera, cuando perderían toda identidad política y personal, y más nunca volverían a ser entes democratizadores, desaprovechando las autonomías que ofrece la libertad.

Presentemente, Chávez masculla su decepción, dando tiempo a recomponer su idea central, antagónica a la democracia, mientras los venezolanos desde distintas aceras le cierran el paso para la legalización de su dictadura personalista. Los espacios se obstruyen y las definiciones no pueden ser pospuestas. Todos sus recursos están dirigidos hacia su concepción individualista, ya no se conforma con el sometimiento de los poderes, los quiere todos y se vale de todo para lograrlo. Recurre a sus viejos argumentos del magnicidio; obstinados estamos los venezolanos de escuchar la tesis. Preguntándonos cuando oímos su “testimonio”, a quién podrá interesarle tan desatinado procedimiento, cuanto Chávez se encuentra en el umbral de su despedida dando traspiés por el mundo plasmando su fracaso. Venezuela no soporta más el desgarre de sus instituciones y la inmoralidad de un Gobierno desquiciado.

El continente también está acechado por las mismas fuerzas del mal que llevaron al más grande resentido de nuestros tiempos a la Presidencia de Venezuela. Será imposible detener su aislamiento, aún logrando victorias circunstanciales y utilizando el petróleo para su geopolítica. Celebramos que la disidencia despierte y se manifieste en todos los órdenes, poniendo en evidencia que no están dispuestos a legalizar una dictadura, escoltando la ruina moral y material de Venezuela.

El chavismo no puede estar satisfecho con un caporal que, pretende arrebatarles la identidad a sus militantes. Hugo Chávez saldrá de la misma manera como entró en las memorias de esta patria. Él es su mismo verdugo y contra él se devolverán sus propios atrevimientos.

¡DEFIÉNDETE!

Identificador de Otpor Movimiento liberador de Yugoslavia
Diario 2001/Noticiero Digital


Viendo como avanza el régimen estatizando empresas, anunciando expropiaciones, medidas privativas de libertad, la gente consternada pregunta: qué haremos. La repuesta es defiéndete, organizándote en tu comunidad, tus mejores aliados serán tus vecinos, amigos parroquianos; quienes te proveen los alimentos, quienes te proporcionen los servicios domésticos. Comienza con ellos a construir una red solidaria que, funcione permanentemente, cómo trabajan las redes solidarias en tiempos de catástrofes. Es la única manera de protegerse, igual que cuando ocurre un terremoto o cualquier imprevisto de causa mayor, la diferencia está en que actualmente estamos avisados de lo que se nos aproxima. Defiéndete ante la inminente violación de tu hogar, nadie está autorizado para imponerte nada en el recinto de tu casa, más allá de lo que establece la constitución.


No aceptes que descerrajen tu privacidad con supuestas ofertas para mejorar tu calidad de vida, no te expongas a perder tus bienes e independencia con promesas engañosas y supuestas misiones desconocidas. Venezuela está abatida, no creía se desatara tanto “comunismo”, con las Leyes habilitantes, ¿llegó la dictadura del proletariado? anuncios van y vienen y ninguno redunda en favor del pueblo venezolano, sencillamente pretenden imponernos al calco, repugnantes y ominosas reglas como las establecidas en Cuba, con sus equivalencias semánticas y semejantes perfiles.


La revolución “avanza a paso de vencedores”. Los cubanos pretenden dirigir los destinos de este país, están presente en todas “las misiones” son nuestro tutores en medicina, identidad y registros.


Es el “socialismo del siglo XXI” que a veces se identifica al ras con el régimen cubano y a veces el presidente lo diferencia del mismo, pero que en nada varía de la ortodoxia marxista. Es la concepción de Federico Engels sobre: “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado” donde se acaba todo. Donde pasamos a ser objetos del Estado, como las mismas empresas que ahora pretenden estatizar. Donde el ser humano pierde toda independencia y se convierte en un autómata y fanático de la vieja dialéctica marxista. Así cómo vemos a los cubanos recitándola y amalgamándola con las coplas de Martí, de la misma manera intentan revolcarnos a los venezolanos.


La educación socialista es una sarta de mentiras y sofismas que acabaría con la libertad de educación. Nada tuvo que ver el maestro Robinsón y sus escuelas técnicas con el comunismo, el trató el tema en función a sociedades avanzadas y modernas, nada que ver con el retroceso que significaría acabar con la patria potestad de los hijos venezolanos. Simón Rodríguez fue un paradigma de libertad, de la verdadera libertad, no la que pretende conculcar un Estado “omnipotente”, intentando someter nuestro albedrío.


El problema de los venezolanos está de frente, es un hecho real, que asumiremos afrontarlo a diario y en todos los ámbitos si deseamos conservarnos libres. Entramos en el “cuerpo a cuerpo” de esta revolución, sin distingos políticos ni sociales. Debemos salvaguardar nuestro derecho a la vida acostumbrada, si no queremos terminar siendo esclavos; son las redes solidarias nuestra única salida.


La búsqueda del “líder” pasó a un segundo lugar, presentemente las soluciones estarán en nosotros mismos, sin esperar milagros ni redenciones que nunca existieron.


Venezuela en ningún tiempo se rendirá ante el apócrifo “socialismo del siglo XXI”, mientras en cada uno de nosotros exista un baluarte de libertad. No hay mejor comienzo que defender lo propio, lo que nos atañe directamente como lo son la familia, la propiedad privada, para que no pasen a ser propiedad del Estado.


El país está consternado con los mandatos que se avecinan, con el poder absoluto del presidente y su súper Ley Habilitante, por ello, a cada individuo le corresponderá asumir su defensa en adelante, de la misma forma como lo hacemos ante las tragedias de causa mayor, ése será el precio de la libertad. ¡DEFIÉNDETE!

Desgobienro

www.simon-bolivar.orgdiario 2001/Noticiera Digital

El "Karma" de algunos compatriotas es haber elegido a Hugo Chávez como presidente de este país, para tribulación de todos los venezolanos. Individuo arbitrario que no aprende a gobernar y que en ocho años no asimiló cuales son la funciones de un jefe de Estado. Esta conducta nos lleva por rumbos inciertos, siendo la eterna afectada Venezuela.

Mañana dirá la historia que fuimos unos insensatos y que nos salimos de la realidad del momento, seremos todos condenados sin haber sido todos partidarios del desastre que actualmente presenciamos. Es ahora paradójicamente, cuando Hugo Chávez se "da cuenta" que es casi imposible gobernar al país acabando con sus instituciones, y que su socialismo del siglo XXI, no existe como realidad ideología ni práctica. Fueron sueños y se le cumplieron al pie de la letra, no hay nada que no haya inventado con su "arbitrio conceptual"

El más amplio poder rendido a sus pies se disipa por sus propias añagazas, sin lograr sostener a su mismo desgobierno. No hay ni siquiera la excusa de responsabilidades compartidas, él es el único comprometido y será el único responsable.

Él se desmaleza dentro de su intricada selva, cuando redescubre los problemas que siempre agobiaron la nación, delincuencia, la economía informal, desabasteciendo, inflación y parálisis, entre otros, recurriendo a las mismas medidas fondomonetaritas que, tanto criticó y que marcaron la caída de gobiernos predecesores.

El aumento de la gasolina será emblemático, y esto pudiera significar que su administración está "quebrada" y que esas ampulosas estadísticas ostentadas en logros económicos son puramente virtuales. Los venezolanos debemos estar preocupados no sólo por la subida de precios del combustible y ulterior inflación, también porque detrás esto pudiera estar el fracaso de una gestión económica que terminará sepultada.

La riqueza del chavismo exclusivamente ocupa los bolsillos de los "vivos", y Venezuela estará próxima a una severa crisis, sin que vislumbremos ningún tipo de amparo de los países desarrollados. El régimen no ordenará sus cuentas y seguirá exhibiendo lo que no tiene y lo que no produce, revelándose esta verdad cuando se origine el desplome.

Si algún gobierno "construyó" sus "logros" sobre la mentira fue éste, por ello, desde hace tiempo los analistas vienen alertando sobre las incompetencias de Pdvsa y sus dudosos niveles de producción. Chávez tendrá que seguir mandando, aún tomando medidas arbitrarias y antipáticas; si los motorizados continúan sembrando el caos habrá que "someterlos", si los buhoneros se empeñan en montar nuevamente sus tarantines en la vía publica, deberán ser "castigados". Cuestión que rebotará como una antinomia para su gestión caracterizada por la anarquía y destrucción.

El gobierno está en la obligación de recobrar los espacios públicos, cuéstele lo que le cueste, deberá combatir la delincuencia y regresar a los métodos pasados de lo contrario nada contendrá la ingobernabilidad y el desmadre. Llego la hora pues, de hacer algo, aunque sea con medidas desesperadas y de última hora, la gente sin distingos políticos lo demandará y el gobierno deberá darle respuestas antes de que implosione. O se combate al hampa de alguna manera y se proveen los anaqueles en las ventas de víveres, o pronto estaremos viviendo en el reino de la violencia, con hambre y altos precios. El desempleo abierto irrumpirá nuevamente si el ciudadano presidente no se da cuenta que quien genera trabajos estables, es la industria privada y no sus misiones y canonjías.

El fracaso abruma y hoy más que nunca se patentiza con el único responsable sin ningún descargo o exhorto. Pero Chávez por fin tendrá un logro en su haber, inaugurando en tiempo previsto la única obra legítima de su administración, el nuevo viaducto de la autopista de la Guaira, que actualmente construye una empresa responsable y de amplia trayectoria sin filiación política. En hora buena para los venezolanos beneficiándonos con esta labor casi impremeditada de la "revolución".

TIEMPOS de horror

Vincent Van Gogh - El GritoDiario 2001/Noticiero Digital

El régimen se empeña en acorralar a la sociedad civil, en acabar con la industria privada y la libertad, entretanto, indeteniblemente la inflación socava su estabilidad. Nada de lo que demuela en este momento el gobierno podrá ser sustituido o mejorado por algún proyecto suyo, todo va rumbo a la improvisación y a una especie de venganza enfermiza. Sólo quedarán las escorias de este proceso destructivo. Las leyes habilitantes funcionarán estrepitosamente para terminar con la confianza de los inversores, la moneda existirá como una referencia simbólica, devaluada y envilecida, quizás para el trueque. Las imprevisiones de la “revolución” son tales que nadie sabe su rumbo cierto, las medidas se toman desconcertadamente y apuntan más hacia el odio que, hacia una revolución o cambio estructural.

Seguirán las impremeditaciones en todos los órdenes y traficantes de todas las layas estarán a la espera de sus tajadas. La visión país irá en detrimento, la duda será cada día mayor para las calificadoras de riesgo. Nuestros bonos serán petardos en noches de galas. En tan pocos días del 2007, Chávez se encargó de mostrarle a los venezolanos cuáles eran sus reales intenciones, y sus cofrades quedaron desechados con el partido único. Vendrán incontables purgas internas, miraremos a quienes hasta ayer fueron sus aliados, convertidos en bodrio; borrascosos los momentos para los “amigos” chavistas. Yacerán los primeros crucificados por la “corrupción” ¡Pobre gente! Tanto arar en los fondos del Estado para nada, qué concupiscencia tan extraña. Igual pasó en Cuba y en la vieja URRS, quienes primeros cayeron en desgracia fueron los solidarios servidores, aquí ocurrirá similar con quienes entronizaron al chavismo, los que sabotearon a la disidencia y se prestaron a las componendas.

El régimen enfila sus baterías contra la empresa privada, con impuestos, coerciones; acabarla es su objetivo para seguir privilegiando las importaciones mientras existan los petrodólares. Así intentan vigorizar el Estado omnipotente y arruinar la economía privada. Los compatriotas que pisaron esa concha de mango redentora del chavismo, verán como prontamente se esfuma lo que lograron en estos últimos años. Empezarán con los banqueros de nueva generación y empresarios del proceso. Será una ruina compartida que, arrastrará a Venezuela hacia lo más hondo de la sima. La experiencia cubana recuerda las muerte inusitadas de Camilo Cienfuegos y el suicidio del dueño de la revista Bohemia, que podría reeditarse en Venezuela. Se equivocan quienes vaporosamente viven de la coyuntura “socialista”, y con codicia obtienen rutilantes fortunas de la noche a la mañana, desaparecerán de la misma manera como la libertad se disipa. Venezuela es un caso excepcional en algunas dimensiones cuando vemos una negación histórica, histéricamente en “vigencia”. ¡Soy socialista, somos socialistas, la riqueza nos coronará! Ésa es la “esperanza” del pobre, ésa es la “ilusión” del rico, pero no es el deseo del Jefe Único, quien machaca su socialismo del siglo XXI tal como lo concibió la ortodoxia comunista, donde se reduce los espacios de la burguesía a 0.

Tiempos de horror se otean en ese nebuloso horizonte, con el nuevo modelo educativo, laico y socialista, con las expropiaciones y nacionalizaciones de empresas, observaremos si al final se cumplen los compromisos, pagándole a sus acreedores. Algo muy sórdido se oculta detrás de todo esto, negocios y comisiones abultarán los bolsillos de los nuevos ricos revolucionarios. El problema está en que todos los cambios o trastoques no durarán mucho tiempo, ni sus detentadores podrán guardarlos. El país luego de esta locura quedará destruido, habrá que reconstruirlo piedra a piedra. El régimen no dejará nada levantado antes de su partida, y los venezolanos engañados se darán cuenta tardíamente del fiasco que se avecina con la súper Ley Habilitante, que dará piso al socialismo del siglo XXI.

Tiempos de horror que inevitablemente tendremos que vivir antes de creer que el país se hunde.