¡DEFIÉNDETE!

Identificador de Otpor Movimiento liberador de Yugoslavia
Diario 2001/Noticiero Digital


Viendo como avanza el régimen estatizando empresas, anunciando expropiaciones, medidas privativas de libertad, la gente consternada pregunta: qué haremos. La repuesta es defiéndete, organizándote en tu comunidad, tus mejores aliados serán tus vecinos, amigos parroquianos; quienes te proveen los alimentos, quienes te proporcionen los servicios domésticos. Comienza con ellos a construir una red solidaria que, funcione permanentemente, cómo trabajan las redes solidarias en tiempos de catástrofes. Es la única manera de protegerse, igual que cuando ocurre un terremoto o cualquier imprevisto de causa mayor, la diferencia está en que actualmente estamos avisados de lo que se nos aproxima. Defiéndete ante la inminente violación de tu hogar, nadie está autorizado para imponerte nada en el recinto de tu casa, más allá de lo que establece la constitución.


No aceptes que descerrajen tu privacidad con supuestas ofertas para mejorar tu calidad de vida, no te expongas a perder tus bienes e independencia con promesas engañosas y supuestas misiones desconocidas. Venezuela está abatida, no creía se desatara tanto “comunismo”, con las Leyes habilitantes, ¿llegó la dictadura del proletariado? anuncios van y vienen y ninguno redunda en favor del pueblo venezolano, sencillamente pretenden imponernos al calco, repugnantes y ominosas reglas como las establecidas en Cuba, con sus equivalencias semánticas y semejantes perfiles.


La revolución “avanza a paso de vencedores”. Los cubanos pretenden dirigir los destinos de este país, están presente en todas “las misiones” son nuestro tutores en medicina, identidad y registros.


Es el “socialismo del siglo XXI” que a veces se identifica al ras con el régimen cubano y a veces el presidente lo diferencia del mismo, pero que en nada varía de la ortodoxia marxista. Es la concepción de Federico Engels sobre: “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado” donde se acaba todo. Donde pasamos a ser objetos del Estado, como las mismas empresas que ahora pretenden estatizar. Donde el ser humano pierde toda independencia y se convierte en un autómata y fanático de la vieja dialéctica marxista. Así cómo vemos a los cubanos recitándola y amalgamándola con las coplas de Martí, de la misma manera intentan revolcarnos a los venezolanos.


La educación socialista es una sarta de mentiras y sofismas que acabaría con la libertad de educación. Nada tuvo que ver el maestro Robinsón y sus escuelas técnicas con el comunismo, el trató el tema en función a sociedades avanzadas y modernas, nada que ver con el retroceso que significaría acabar con la patria potestad de los hijos venezolanos. Simón Rodríguez fue un paradigma de libertad, de la verdadera libertad, no la que pretende conculcar un Estado “omnipotente”, intentando someter nuestro albedrío.


El problema de los venezolanos está de frente, es un hecho real, que asumiremos afrontarlo a diario y en todos los ámbitos si deseamos conservarnos libres. Entramos en el “cuerpo a cuerpo” de esta revolución, sin distingos políticos ni sociales. Debemos salvaguardar nuestro derecho a la vida acostumbrada, si no queremos terminar siendo esclavos; son las redes solidarias nuestra única salida.


La búsqueda del “líder” pasó a un segundo lugar, presentemente las soluciones estarán en nosotros mismos, sin esperar milagros ni redenciones que nunca existieron.


Venezuela en ningún tiempo se rendirá ante el apócrifo “socialismo del siglo XXI”, mientras en cada uno de nosotros exista un baluarte de libertad. No hay mejor comienzo que defender lo propio, lo que nos atañe directamente como lo son la familia, la propiedad privada, para que no pasen a ser propiedad del Estado.


El país está consternado con los mandatos que se avecinan, con el poder absoluto del presidente y su súper Ley Habilitante, por ello, a cada individuo le corresponderá asumir su defensa en adelante, de la misma forma como lo hacemos ante las tragedias de causa mayor, ése será el precio de la libertad. ¡DEFIÉNDETE!

Desgobienro

www.simon-bolivar.orgdiario 2001/Noticiera Digital

El "Karma" de algunos compatriotas es haber elegido a Hugo Chávez como presidente de este país, para tribulación de todos los venezolanos. Individuo arbitrario que no aprende a gobernar y que en ocho años no asimiló cuales son la funciones de un jefe de Estado. Esta conducta nos lleva por rumbos inciertos, siendo la eterna afectada Venezuela.

Mañana dirá la historia que fuimos unos insensatos y que nos salimos de la realidad del momento, seremos todos condenados sin haber sido todos partidarios del desastre que actualmente presenciamos. Es ahora paradójicamente, cuando Hugo Chávez se "da cuenta" que es casi imposible gobernar al país acabando con sus instituciones, y que su socialismo del siglo XXI, no existe como realidad ideología ni práctica. Fueron sueños y se le cumplieron al pie de la letra, no hay nada que no haya inventado con su "arbitrio conceptual"

El más amplio poder rendido a sus pies se disipa por sus propias añagazas, sin lograr sostener a su mismo desgobierno. No hay ni siquiera la excusa de responsabilidades compartidas, él es el único comprometido y será el único responsable.

Él se desmaleza dentro de su intricada selva, cuando redescubre los problemas que siempre agobiaron la nación, delincuencia, la economía informal, desabasteciendo, inflación y parálisis, entre otros, recurriendo a las mismas medidas fondomonetaritas que, tanto criticó y que marcaron la caída de gobiernos predecesores.

El aumento de la gasolina será emblemático, y esto pudiera significar que su administración está "quebrada" y que esas ampulosas estadísticas ostentadas en logros económicos son puramente virtuales. Los venezolanos debemos estar preocupados no sólo por la subida de precios del combustible y ulterior inflación, también porque detrás esto pudiera estar el fracaso de una gestión económica que terminará sepultada.

La riqueza del chavismo exclusivamente ocupa los bolsillos de los "vivos", y Venezuela estará próxima a una severa crisis, sin que vislumbremos ningún tipo de amparo de los países desarrollados. El régimen no ordenará sus cuentas y seguirá exhibiendo lo que no tiene y lo que no produce, revelándose esta verdad cuando se origine el desplome.

Si algún gobierno "construyó" sus "logros" sobre la mentira fue éste, por ello, desde hace tiempo los analistas vienen alertando sobre las incompetencias de Pdvsa y sus dudosos niveles de producción. Chávez tendrá que seguir mandando, aún tomando medidas arbitrarias y antipáticas; si los motorizados continúan sembrando el caos habrá que "someterlos", si los buhoneros se empeñan en montar nuevamente sus tarantines en la vía publica, deberán ser "castigados". Cuestión que rebotará como una antinomia para su gestión caracterizada por la anarquía y destrucción.

El gobierno está en la obligación de recobrar los espacios públicos, cuéstele lo que le cueste, deberá combatir la delincuencia y regresar a los métodos pasados de lo contrario nada contendrá la ingobernabilidad y el desmadre. Llego la hora pues, de hacer algo, aunque sea con medidas desesperadas y de última hora, la gente sin distingos políticos lo demandará y el gobierno deberá darle respuestas antes de que implosione. O se combate al hampa de alguna manera y se proveen los anaqueles en las ventas de víveres, o pronto estaremos viviendo en el reino de la violencia, con hambre y altos precios. El desempleo abierto irrumpirá nuevamente si el ciudadano presidente no se da cuenta que quien genera trabajos estables, es la industria privada y no sus misiones y canonjías.

El fracaso abruma y hoy más que nunca se patentiza con el único responsable sin ningún descargo o exhorto. Pero Chávez por fin tendrá un logro en su haber, inaugurando en tiempo previsto la única obra legítima de su administración, el nuevo viaducto de la autopista de la Guaira, que actualmente construye una empresa responsable y de amplia trayectoria sin filiación política. En hora buena para los venezolanos beneficiándonos con esta labor casi impremeditada de la "revolución".

TIEMPOS de horror

Vincent Van Gogh - El GritoDiario 2001/Noticiero Digital

El régimen se empeña en acorralar a la sociedad civil, en acabar con la industria privada y la libertad, entretanto, indeteniblemente la inflación socava su estabilidad. Nada de lo que demuela en este momento el gobierno podrá ser sustituido o mejorado por algún proyecto suyo, todo va rumbo a la improvisación y a una especie de venganza enfermiza. Sólo quedarán las escorias de este proceso destructivo. Las leyes habilitantes funcionarán estrepitosamente para terminar con la confianza de los inversores, la moneda existirá como una referencia simbólica, devaluada y envilecida, quizás para el trueque. Las imprevisiones de la “revolución” son tales que nadie sabe su rumbo cierto, las medidas se toman desconcertadamente y apuntan más hacia el odio que, hacia una revolución o cambio estructural.

Seguirán las impremeditaciones en todos los órdenes y traficantes de todas las layas estarán a la espera de sus tajadas. La visión país irá en detrimento, la duda será cada día mayor para las calificadoras de riesgo. Nuestros bonos serán petardos en noches de galas. En tan pocos días del 2007, Chávez se encargó de mostrarle a los venezolanos cuáles eran sus reales intenciones, y sus cofrades quedaron desechados con el partido único. Vendrán incontables purgas internas, miraremos a quienes hasta ayer fueron sus aliados, convertidos en bodrio; borrascosos los momentos para los “amigos” chavistas. Yacerán los primeros crucificados por la “corrupción” ¡Pobre gente! Tanto arar en los fondos del Estado para nada, qué concupiscencia tan extraña. Igual pasó en Cuba y en la vieja URRS, quienes primeros cayeron en desgracia fueron los solidarios servidores, aquí ocurrirá similar con quienes entronizaron al chavismo, los que sabotearon a la disidencia y se prestaron a las componendas.

El régimen enfila sus baterías contra la empresa privada, con impuestos, coerciones; acabarla es su objetivo para seguir privilegiando las importaciones mientras existan los petrodólares. Así intentan vigorizar el Estado omnipotente y arruinar la economía privada. Los compatriotas que pisaron esa concha de mango redentora del chavismo, verán como prontamente se esfuma lo que lograron en estos últimos años. Empezarán con los banqueros de nueva generación y empresarios del proceso. Será una ruina compartida que, arrastrará a Venezuela hacia lo más hondo de la sima. La experiencia cubana recuerda las muerte inusitadas de Camilo Cienfuegos y el suicidio del dueño de la revista Bohemia, que podría reeditarse en Venezuela. Se equivocan quienes vaporosamente viven de la coyuntura “socialista”, y con codicia obtienen rutilantes fortunas de la noche a la mañana, desaparecerán de la misma manera como la libertad se disipa. Venezuela es un caso excepcional en algunas dimensiones cuando vemos una negación histórica, histéricamente en “vigencia”. ¡Soy socialista, somos socialistas, la riqueza nos coronará! Ésa es la “esperanza” del pobre, ésa es la “ilusión” del rico, pero no es el deseo del Jefe Único, quien machaca su socialismo del siglo XXI tal como lo concibió la ortodoxia comunista, donde se reduce los espacios de la burguesía a 0.

Tiempos de horror se otean en ese nebuloso horizonte, con el nuevo modelo educativo, laico y socialista, con las expropiaciones y nacionalizaciones de empresas, observaremos si al final se cumplen los compromisos, pagándole a sus acreedores. Algo muy sórdido se oculta detrás de todo esto, negocios y comisiones abultarán los bolsillos de los nuevos ricos revolucionarios. El problema está en que todos los cambios o trastoques no durarán mucho tiempo, ni sus detentadores podrán guardarlos. El país luego de esta locura quedará destruido, habrá que reconstruirlo piedra a piedra. El régimen no dejará nada levantado antes de su partida, y los venezolanos engañados se darán cuenta tardíamente del fiasco que se avecina con la súper Ley Habilitante, que dará piso al socialismo del siglo XXI.

Tiempos de horror que inevitablemente tendremos que vivir antes de creer que el país se hunde.

¡Saldos Rojos!

Diario 2001/Noticiero Digital

No cabe la menor duda que el 2007 será para los venezolanos un año de incordios, con pagos forzosos de deuda y quién sabe que de cosas más traerá. Esto sucederá cuando el Gobierno empiece a financiar su gasto corriente con las reservas internacionales.

No hubo en la historia de la Humanidad un reino imperecedero, ni en la cima de la cultural, ni en la degradante decadencia. El imperio romano tras malas administraciones de la Dinastía de los Severos, sucumbió con las guerras civiles, hundiéndose la industria y el comercio. Son los filtros imperecederos que no permiten la perpetuación de nadie en el poder, pero con elevados costos para las naciones que, finalmente terminan postradas. Las bondades del petróleo fueron para los venezolanos causa de dichas y desdichas, con más de estas últimas, acabando siempre los periodos de bonanzas en crisis irreversibles, signadas por la devaluación de la moneda, inflación y deuda externa.

Venezuela actualmente en la mayor bonanza petrolera de su historia, vive su mayor fracaso, con un régimen infecundo, sórdido, con la fachada de una inverosímil revolución, ahogándose en la rapiña, mirando como avanza la pobreza en un periodo de exorbitantes ingresos. El petróleo “manda” en este país, sustentando al presidente. Sin petróleo no hay crecimiento económico, no hay carros nuevos, ni apariencias de prosperidad. Con la renta petrolera mal administrada y pésimamente encauzada, sin que podamos contabilizar un logro cierto del régimen u obra de edificación original. Eternizados los mismos problemas, escasez de viviendas, inversiones no rentables, beneficiando a los extraños, condonándose deudas como la de Nicaragua y sustentados por una economía de puertos. La industria nacional con nuevos “impuestos” y controles del Estado, casi en vías de extinción. Pretenden sustituirlas por cooperativas, experiencia de fracasos en todos los países donde se instauraron. La nación anda al garete, y todavía hay quienes no se convencen que, Venezuela, fatalmente va rumbo al comunismo, sin pataleos ni anestesia.

El venezolano se convirtió en un sumiso superviviente, sin más fueros que el día a día. Sale a la calle a “martillar” cualquier cosa que se le atraviese en el camino, los ingresos los malgastan entre juegos de caballos y loterías. La suerte loca los embarga, hay que “aprovechar” todo, hay mucho real en la calle, y le corresponderá a quien lo agarré. Así son las alboradas de algunos conciudadanos, con los oídos taponados y la vista perdida, abandonando el destino de Venezuela. Sola dejan a la Patria para que se defienda en su desgracia. El año que acaba de finalizar, estuvo marcado por el mayor gasto con cantidades ilimitadas de dinero en poder del público, con créditos blandos para todos, con facilidades especiales por tratarse de un año electoral; comerciantes, banqueros vieron incrementados sus ingresos sin importarles la ruina del país. Mucho dinero que buscar y poco que cuidar, los ahorros no existen, están trocados por los lujos innecesarios.

El Estado omnipotente es el dueño de todo, dueño de la suerte y cuitas de los venezolanos. El año pasado fueron favorecidos por la fortuna fortuita y dispendiosa, era el año de “relegitimarse” Chávez, si no lo lograba, no podría avanzar en su proyecto “magno” de la república socialista de Venezuela, donde el comunismo será la pauta. En cambio brusco comienza el año con la caída de precios del petróleo, nadie sabe con certeza lo que pasará, los avatares mundiales son impredecibles y los de Venezuela también. Se habla de nacionalizaciones, expropiaciones y de más impuestos que incluyen a todos los sectores, para el régimen llegó el momento de aplicar mano dura, para “sostenerse” en caso de una debacle petrolera, y los deudores helos ahí, con carros nuevos y oropeles que no se corresponden con el comunismo.

Pues amigos de la insensatez, prepárense porqué Venezuela entró en una nueva fase, donde tendrán que pagar todos y el 2007 será un año de saldos rojos, imprevisiones y de otras cosas más.

Venezuela un país para todos

Diario 2001 /ND

Contrariamente al slogan oficialista “Venezuela ahora es de todos” que incluye sólo a los afectos al régimen, con las absolutistas listas Tascón y Maisanta y, descartando a los sectores mayoritarios de la población el nuevo planteamiento deberá ser unidimensional, incorporando a todos los venezolanos sin que puedan existir “realidades” antagónicas, “lucha de clases” ni nada que apunte hacia la confrontación.

El mundo político cambió, los ingresos petroleros son de todos y para todos los venezolanos y tendrán que alcanzar de alguna manera al colectivo. De no ser así, las políticas del oficialismo o proyectos de la oposición naufragarán. Venezuela no aceptará más exclusiones, llegó la hora de propiciar los acercamientos, todavía en momentos en que el régimen instaura un partido único de la revolución, e incrementa las medidas confiscatorias de libertad. Las estadísticas son claras cuando los venezolanos expresan sus sentimientos: un 85% no son partidarios del comunismo y el resto desconociéndolo o ignorándole lo “acepta”.

Qué es comunismo conceptual: “es la misión de aplastar la resistencia de los explotadores y crear una sociedad nueva sin clases, la sociedad comunista”. Posiblemente en las altas esferas del régimen, encontremos utopistas que creen es ese comunismo prístino y que lo hayan adobado como el original socialismo del siglo XXI, de cual se habla, pero que en la práctica no existe ninguna definición clara. Ciertamente el término comunismo se utiliza enmarcado como una insinuación, sin que profundicemos o hayamos sufrido sus rigores. Es el comunismo “pragmático” de los empleados públicos y empresas del Estado, es el rojo rojito, admitido casi en situación jocosa y que creen no trascenderá más allá de colocarse una camisa roja y a asistir a los actos convocados por el oficialismo. Así se refieren al comunismo algunos conciudadanos en expresiones chuscas, cuando la realidad es otra y los personeros del régimen muy seriamente pretenden imponernos medidas comunistas, rojas rojitas.

La supresión de concesión a RCTV supera cualquier medida puramente legal, sus fines los conocemos, terminar con la libertad de expresión en Venezuela. Con qué autoridad moral le pueden revocar a un medio de comunicación su concesión, cuando el régimen avasallantemente, con el dinero de todos los venezolanos, se apodera de una televisora del Estado como VTV para fines proselitistas y se la entrega a su facción política. Veremos que sucederá en torno a esto, cómo será finalmente recibido por el pueblo venezolano y el resto del mundo civilizado, propiciador de la libertad de expresión. Seguirá siendo visto el “gobierno revolucionario” como un gobierno democrático?

Tendremos que esperar e ir analizando, cuales serán las nuevas leyes que demarcarán el estado venezolano como socialista. Cuando ocurran en la práctica las disonancias del comunismo o del socialismo del siglo XXI, mediremos cómo serán recibidas por la disidencia y el chavismo no comunista, acostumbrados a su libérrimo andar. El comunismo abraza la coerción como principal instrumento para someter a la gente, control absoluto de la vida de las personas, desde su régimen dietético hasta los patrones de conducta. Comunismo es sometimiento de la educación, destrucción de la familia, trabajo comunitario obligatorio, formación de nuestros hijos a cargo del estado. Entretanto se afianzará en la cumbre una clase “revolucionaria” favorecida con todas las sinecuras de los ingresos petroleros; clase de la cual ya tenemos fachas, los nuevos ricos bolivarianos, los comisionistas con sus degradantes pautas, riquezas para ellos y miseria para el pueblo. Pues, no creemos que el país acceda a una sociedad de privaciones y esperamos que quienes no aceptan un régimen comunista empiecen a exteriorizarlo.

Esa porción mayoritaria de chavistas y de no chavistas que ahora tienen necesidades comunes y que estarán igualados por los avatares políticos, deberán ratificar que Venezuela es de todos y para todos.