El partido del desengaño

diario 2001

Posiblemente si Chávez estuviera en la oposición, hubiese logrado su deseo de fundar un partido único, siendo él su único militante. Pero ahora en el poder y con todo el despliegue logístico que deriva de su investidura, no consigue arrancar su mayor ambición del partido único, donde la gente se inscriba voluntariamente. Nos tocó presenciar en nuestro vecindario, cómo trancando avenidas, forzaron a las personas para que se anotaran, resultando como todas las actividades de masas del chavismo, un fiasco. Los chavistas cargan su sentimiento de culpa, sabiéndose no ganadores en ninguna de las contiendas electorales. Ello se manifiesta en todos sus comportamientos, siendo el más elocuente cuando terminan su jornada de “trabajo” lo primero que hacen es desprenderse de su gorra y camisa roja. ¡Qué vergüenza sentirán!

Pero, quizá el problema fundamental que traerá a los inscritos en el PSUV, será la mácula de incorporarse a una organización nacida del capricho de un sólo hombre, sin rumbo cierto y prefijado en una dictadura, transgresora de la libertad como derecho natural de los individuos. Si a esto, le adicionamos las denuncias en materia de Derechos Humanos y de otros “delitos”, estaremos en presencia de algo muy parecido a lo que fueron el Partido Nacional Socialista de Hitler, o al Partido Fascista de Mussolini. Antes, en plena democracia existían los “infalibles” partidos políticos, y libremente cada persona escogía su opción; la socialdemocracia brindaba alternativas para cualquier militancia. Era un problema de ideas y de afinidad con ellas. En el momento no se trata de eso, sino de la consolidación de un proyecto autoritario por un caudillo que, enrumba al país hacia el despeñadero. Donde la corrupción es el vértice de su destrucción, donde la libertad de expresión es escarnecida, donde el disenso no será permitido y donde el venezolano no podrá vivir. Cooperar con el “Líder” es vergonzoso y cualquier condena futura pudiera ser compartida, la historia en estos casos es irreducible y los perdones no se alcanzan. El venezolano nunca fue proclive a este tipo de iniciativas totalitarias, por eso es que la gente está renuente a inscribirse en un partido único, aunque le “paguen” o le “obliguen”.

El otro aspecto seria la parte de organización, jamás el chavismo contó con una estructura organizativa, siempre se valió de la coerción para sus movilizaciones y actos, los supuestos comandos no existieron, ni existen, fueron artilugios coyunturales, forjados con empleados al servicio del régimen, en condiciones obligantes. Se conoce muy bien como se manejan esos reclutamientos con una inversión inmensa de recursos del Estado. La indefinición ideológica del socialismo del siglo XXI, tampoco se pudo concretar como doctrina, más allá de lo que fue el comunismo históricamente condenado, o de la faramalla cubana. Con estos antecedentes es imposible la integración de un partido, sin principios ni doctrina que, proviene de las catervas chavistas, corceles de la violencia y espasmos de los resentimientos.

El Partido Único Socialista Venezolano será el gran desengaño para Hugo Chávez que, junto a su ensayo totalitario nació muriendo. Sin nada que estimule a la población a su alistamiento. Es la añagaza de una gestión de gobierno, es la derrota al comunismo, a la privación de la libertad. Nadie comulgará con él espontáneamente, el pueblo no caerá en la trampa del régimen, y quienes lo hagan deberán estar conscientes de deferir sus responsabilidades. Como leíamos en un foro de opinión digital que decía “no le darán visas a EUA a quienes se inscriban en PSUV” no sólo pudiera ser esto, el alcance de ese desatino como ya lo hemos dicho, pudiera ser más indigno, cuando se establezcan responsabilidades de los daños, de lo malgastado, explorando y rescindiendo esta maldición. Será cuando el mundo civilizado y la justicia hagan sus veredictos y entre los culpables se hallen a los progenitores de esta aberración llamada el Partido Único

de Francisco Alarcón

LA “OPOSICIÓN” debe bailar pegado

La OPosición debe bailar pegado de Francisco Alarcon publicado el 24/05/07 en el diario 2001 Venezuela
diario 2001

Cada vez que hay una confrontación abierta, “justa y razonable” entre la oposición y el régimen, los foros de opinión tienden a deformar la realidad contigua. Los chavistas parecen apoderarse de estos foros, lanzando los mismos argumentos intimidatorios; saldrán los motorizados y quemarán a Caracas, los barrios bajarán. Son los testimonios manidos de siempre, para que esa oposición temerosa dirija sus esfuerzo a comprar comida y a enconcharse en sus casas, pasando el objetivo central de la lucha a un segundo plano, como lo es ahora la defensa de la libertad de expresión, no consintiendo el cierre de Radio Caracas Televisión.

En repetidas oportunidades hemos dicho que la oposición murió, cuestión que sostenemos, y murió desde el mismo día en que Hugo Chávez le quitó la autonomía al CNE y le convirtió en un obsecuente instrumento del régimen, obturando una salida democrática. No contamos con una oposición, pero sí con una disidencia amplia, mayoritaria, que podría convertirse en vanguardia de las luchas sociales cuando asuma su rol histórico. Apartándose de las banalidades circunstanciales y de los aproveches creados por el Gobierno para conservarlos silenciados.

Venezuela se halla en la encrucijada de mantenerse libre o de ser sometida al comunismo, es el momento de mayor tensión desde que el Presidente ocupó el poder. Estando amenazada con una reforma constitucional que, terminará de dar al traste con el sistema democrático y su tradición republicana. Son tiempos sórdidos para los venezolanos acostumbrados a vivir en libertad, pudiendo aún defendernos de esa sordidez, retomando las luchas como deben ser.
La coyuntura actual vuelve a ser favorable para la disidencia, nadie puede ignorar que la clausura de Radio Caracas será el golpe final contra la libertad de expresión. Los países democráticos protestan contra la medida, llegando las señales de todas partes. De consumarse, se hallará la deslegitimación de Hugo Chávez, de sus “apegos” democráticos y pudiera ser el comienzo de su derrumbe, si la gente comprende se trata del tránsito de una democracia hacia una dictadura. La mirada inasible y complaciente de los venezolanos no puede continuar ante esta seria coacción, no hay ninguna recompensa valedera, ni amenaza para que los empleados públicos y comerciantes mantengan su afinidad con un régimen ominoso. La disidencia debe pronunciarse. Tocándoles “bailar pegado” en el futuro, cuando es el colectivo quien está en juego, ningún beneficio particular pudiera justificar la impasibilidad ante la dictadura. Debemos estar preparados una vez más, para esas salidas inesperadas que nos depara la política mutante de este Gobierno. Nada ni nadie sustituirán en la tradición hogareña a RCTV, es la visión compartida de la familia y un medio de comunicación. Aunque los cotilleos se arrecien en las publicaciones y foros de opinión sobre la posibilidad cada vez más lejana de una salida negociada, esta contingencia sorprendería a todos, cuando ya Chávez nombró a la nueva directora de la ulterior “empresa”. De manera que, nuestras energías deben rebosar y no decaer. Las decisiones en el oficialismo serán una nueva fullería dirigida a esa disidencia a la cual ellos tanto han escarnecido.

La situación interna del chavismo no es boyante, ni atraviesa sus mejores momentos, la incorporación al PSUV es delusoria, las purgas se arrecian cotidianamente y los seguimientos se redoblan entre ellos. Quienes salen del Gobierno en algunos casos se convierten desde afuera en los quinta columna de él, y procuran ablandar más a la oposición “oficialista”. El chavismo sin Chávez existe, sin que todavía se le pueda identificar públicamente. Palmariamente, el caso RCTV es una impronta más para acercarse o alejarse de Hugo Chávez, pero sigue estando lejos un rompimiento intestino. La disidencia venezolana debe establecer sus objetivos reales y no ficticios, de lo contrario el futuro seguirá siendo “rojo, rojito”.


publicado el 26/05/07

de Francisco Alarcón

Qué diría Stefan Zweig

Qué diría Stefan Zweig de Francisco de Alarcón
Hállase en Stefan Zweig a uno de los escritores más sugestivos del siglo XX, le tocó vivir en un mundo de intensas contradicciones, mientras las ciencias, las artes, el desarrollo económico y sociología política aceleraban el proceso de la civilización, aparecía un universo tenebroso, subterráneo y sin precedentes en la historia, pretendiendo acabarlo todo. La segregación racial y las ambiciones desmesuradas de “conquistas” se conjugaron para desaparecer las perfecciones del trabajo del hombre, guerras mundiales que acabaron con muchas vidas, fueron el entorno del sensible Zweig, escritor judío, nacido en Austria en 1881. Se contó entre quienes lograron escapar a tiempo del nazismo y jamás se curaría del dolor atroz de la diáspora. Testimonio de ello fue su muerte inducida a los sesenta y un años, en plena creación intelectual. En su retiro de Persépolis lugar de Brasil, donde yació su cuerpo eternamente, en exaltado testimonio de Grabiela Mistral quien también vivía en esa localidad “La muerte violenta no le dejó ninguna violencia”

Zweig nació en la cuna musical de Austria, la misma de Mozart, Strauss y Lanner entre otros, de allí parte su poesía. Se respiraba en Viena un aire de universalidad sin temores, sin avizorar la debacle que significó la I guerra mundial. Emprende sus viajes a Paris, Londres, Florencia, Berlín y Roma, para luego continuar rumbo allende de los mares, en África, China, Norteamérica, Canadá, Cuba. Un trashumante intelectual que, descubre en París a los simbolistas, a quienes tradujo con excelencia lustrada. Viéndose amenazado en 1914 con el comienzo de la I Guerra Mundial, su pacifismo le obliga como a Romain Rolland a refugiarse en Suiza. Tramontaba el Zweig romántico, describiéndose en su poesía como el Jeremías, el más sublime adversario de la guerra. La desaparición del Imperio Austrohúngaro lo hirió hondamente. Sale de su desolación acompañado de nuevos amigos, Thomas Mann, Emil Ludwig, James Joyce, Ravel…

¿Quién de ellos barruntó el Anticristo? De nuevo el mundo convulsivo lo absorbe con la presencia de Hitler, así que, una burla al intelecto humano. Situación ya casi insoportable para Stefan Zweig, el poeta, novelista y traductor; el de los sueños áureos y autor de muchísimas biografías. Este prosista resulta un tropezar inevitable para cualquier leedor, son sus obras conocidas por la relevancia de sus personajes, matizadas con la pluma que los relata. Sus primeras biografías forman un tríptico, “Constructores del Universo”, poseen afinidades y relaciones dentro de una jerarquía del espíritu: Hölderlin, Kleist y Nietzsche, representan la lucha con el demonio. Balzac, Dickens y Dostoievski son los creadores de “epopeya sociales”. Finaliza con los tres escritores de su vida: Casanova, Stendhal y Tolstói: la fase del erotismo triunfante, la del psicólogo, la del heroísmo moral. Siendo quizás la vida de Fouche la más reveladora de todas, descubriendo magistralmente las intimidades del ministro de Policía de Napoleón. La biografía de María Antonieta, elogiada por su complejidad trágica y su melancólico romanticismo. Entreviendo el cambio de la frívola señora del Trianón en la conmovedora prisionera del Temple.

Complemento a estas grandes biografías, nos topamos con el Zweig dramaturgo, periodista y ensayista, además de sus traducciones a autores como Paul Verlaine, Charles Baudelaire y Émile Verhaeren.

Zweig de estilo literario muy particular, alternaba una cuidadosa construcción psicológica con una luminosa técnica narrativa, así se valora en sus creaciones, siendo la más popular María Estuardo.

Hoy recordamos a Zweig advirtiendo las turbulencias del mundo actual y los esperpentos que de nuevo se manifiestan. Turbulencias que, no sabemos a dónde nos llevarán. La oposición entre el bien y el mal. Las impetraciones que no nos permiten; desconsuelos cuando nuevamente surge la barbarie, personajes que emergen para acabarlo todo que bien han podido ser biografiados para el mundo inteligible de Stefan Zweig.

LA SEPULTURA de Hugo Chávez

La sepultra de Hugo Chavez de Francisco Alarcon
Diario 2001 Noticiero Digital/Venezuela Analítica

Sin libertad de expresión no hay democracia, la sepultura de Hugo Chávez advendrá con el cierre de RCTV, si llegara a efectuarse. A pesar de haber comprado casi todos los medios de comunicación el presidente perdió la sintonía con el país. Su proyecto faraónico con Telesur ha resultado un fiasco para sus esperanzas comunicacionales en Latinoamérica.

Más oyen y ven a Chávez por Globovisión en sus avances informativos que, por VTV en sus profusas chácharas. El rating de Aló presidente cayó ostensiblemente. Sus programas y cadenas no le interesan a nadie, lo otrora novedoso dejó de serlo. Qué más puede decir Chávez que no haya dicho, a quién otro puede denostar que no la haya hecho. Su decadencia y desgaste como líder carismático lo enterró en el pasado, por ello, no convence a nadie para conformar su partido único, ni le es posible vender su socialismo del siglo XXI. Puros bagazos. Su sepultura esta abierta, él mismo la cavó en estos ocho años de desgobierno.

Paso a paso va revelando su proyecto comunista en vez de instaurarlo, sus amenazas y denuncias asaces de reconocidas, no sirven de argumentaciones para despertar el interés del público. RCTV es su piedra en el zapato y será su perdición si alcanzará a cerrarla. Son bastardas las argumentaciones del chavismo, para sacar del aire a la televisora más antigua del país y con mayor arraigo popular. Nadie duda se trata de una retaliación política. En el exterior toman la medida como debe ser, una agresión a la libertad de expresión, de allí parten las críticas sostenidas desde todas partes, hoy patentizadas por el senado chileno. Chávez sigue guindando, no obstante acelerar sus francas intenciones hacia el comunismo, ya ni siquiera lo disimula cuando conmina a los militares a convertirse en su partido armado. Tampoco cuando pretende intimidar con la desaparición de la propiedad privada, es así como sus desproporciones lo van acechando. Qué más puede hablar para incitar al odio, entreviéndose su tenebroso proyecto totalitario, si todo está dicho y el pueblo venezolano deberá tomar cartas en el asunto sino quiere terminar sometido a la voraz dictadura de un sólo hombre.

Pero el presidente de Venezuela además de cometer estas carretadas de errores, pretende mantenerse en el ámbito internacional como un representante de la democracia, electo lícitamente con una "mayoría" abrumadora. Cuestión que sigue y seguirá cuestionada hasta tanto en Venezuela las instituciones no retomen su independencia. Mientras eso no ocurra, Hugo Chávez seguirá "levitando" con tendencia a desvanecerse, empero, la disidencia lo desaprovecha y las coyunturas le son favorables hasta ahora. Chávez no sabe cómo salir del embrollo con RCTV, su cierre no se lo perdonarán y le pondría en evidencia. De nada le ha valido la copiosa propaganda y el asedio que le mantiene a RCTV, las descalificaciones personales a Marcel Granier. Olvida que está institución rebasa a sus propios directivos y que está sembrada en el "corazón" de la Venezuela de todas la expresiones políticas.

Quién creería en la democracia sino se respeta la libertad de expresión, quién se tragaría el cuento que la clausura de RCTV obedece a disposiciones administrativas, pues ninguno. En la medida que transcurra los días la solidaridad del pueblo venezolano será mayor y la vigilia de colectividad internacional será ineluctable. Chávez y sus acólitos se juegan más de lo que creen. Pudiendo ser su sepultura esta medida temeraria si se llegará a producir. Risibles son sus admoniciones contra la disidencia, los supuestos magnicidios, o las acusaciones contra los EEUU sobre imaginarias intervenciones. Su cárcava está abierta, a la vista de todos, únicamente le falta el paso final para ser arrebujado en ella. Entretanto la disidencia cautelosamente mira como el "ídolo" de Sabaneta" se aproxima a su estadio final sin que sea necesario "ayudarlo" en su trance mortal. De concretarse el cierre de RCTV, Venezuela será otra y la disidencia también será otra.


Francisco Alarcón

¿Qué harán con tantas riquezas?

Que haran con tantas riquezas de Francisco Alarcón
Diario 2001/Noticiero Digital/ Venezuela Analítica

Igual ocurre con los seguidores o detractores del chavismo, hay cosas de incompresible exactitud con el “socialismo salvaje del siglo XXI”. ¿Lograrán los empresarios afectos al gobierno continuar adelante con sus proyectos? Será rentable un centro comercial de lujo en la Venezuela socialista? Hállase aquí las grandes cuestiones a responder para el colectivo venezolano que, ve con “naturalidad” impensada un comunismo, lleno de abalorios y de lujos capitalistas. Para qué tantas “riquezas” y cambios de nombres cuando todo es igual o peor que antes, qué harán en el futuro esos señores boyantes de concupiscencias, se irán del país llevando a cuestas sus vistosas edificaciones?

Es difícil entender al entorno oficialista, a la clase media adscrita a la administración pública, a los sectores más pobres, cuando se sienten beneficiados por el régimen; algunos mirando engordar sus ingresos en negociaciones fraudulentas. Transar con el régimen ha resultado fructífero para los grandes capitales, para los eternos e inconmovibles mercaderes.

Al Estado le sobran los vendedores y las fortunas fluyen rápidamente, incrementándose los porcentajes en las comisiones. La gente se sorprende con el volumen de vehículos nuevos, a pesar de sus elevados precios. Son sus dueños la clase media e individuos que antes no disponían para comprar un carro, además de los alabarderos del chavismo.

Venezuela no renace con estas riquezas y boatos, contrariamente muere, desfallece cuando sepulta su economía y la producción nacional tiende a desaparecer con importaciones cada vez mayores; señalaríamos insoportables a mediano plazo. Por supuesto, en ningún momento “sembramos el petróleo” estamos peor que antes, somos dependientes de una economía de puertos que, en cualquier instante fallará estruendosamente. Nuestro ingreso depende de los azares del petróleo, igual como subieron los precios podrían bajar sin aviso, y cuando eso ocurra el gasto público no podrá mantener los dispendios económicos.

Entonces, qué sucederá con esa inesperada fortuna que muestran nuestros mercaderes, cuándo disminuyan las importaciones, de dónde saldrán los alimentos? Es difícil de responder, será el tiempo de quiebre y de reflexión tardía, estará el país sepultado en las tinieblas, y los productores nacionales que lograron sobrevivir a la catástrofe del “socialismo del siglo XXI”, no podrán incrementar su producción. Se trancará el juego para el chavismo, viendo como se hunde su falacia socialista. Para el venezolano común, ocurrirá lo mismo habiendo o no compartido con el régimen malgastador. Recapacitar es importante para el presente, viendo la contradicción entre el comunismo y la libre competencia. Qué harán los comerciantes ricos obedientes al régimen, dónde irán a parar sus haberes en el momento de consumarse el socialismo del siglo XXI?

Conociendo esta incompatibilidad con los “vicios capitalista”, qué harán los boliburgueses de la V República con sus grandiosas inversiones, las trasladarán adónde, el lucro pecuniario les servirá para marcharse masivamente del país? El chavismo rico no comulga con el comunismo, no es un secreto, lo revelan las encuestas y lo asumen como una transición para regresar a la Venezuela capitalista. Los propietarios de las grandes cadenas comerciales cercanas al régimen no podrán permanecer amasando sus fortunas de consumarse el cambio de rumbos hacia el comunismo. Se esfumarían eternamente sus clientes y por ende sus entradas.

Siendo la pregunta que a diario se plantean los venezolanos, hacia dónde nos dirigimos con el “socialismo salvaje del siglo XXI”, pues habrá que definir el panorama apresuradamente. Los venezolanos somos pluralista con raíces democráticas, ajenos al comunismo. En sincretismo llegará el gran rompimiento, más pronto que tarde, el dinero no alcanzará para sostener a tantos corruptos civiles y militares; despertando de esta pesadilla la Venezuela pujante y honesta para evitar la debacle donde nos lleva el socialismo salvaje.


Francisco Alarcón