En Venezuela están ocurriendo cosas extrañas como los accidentes en serie y las desapariciones y apariciones subrepticias de tres peñeros –nunca antes visto- y se cae un helicóptero en el rescate ¿Serán coincidencias? Y además se están muriendo figuras conocidas secuencialmente. Desentierran muertos para pedirles la cedula de identidad, mientras el hampa sigue desbordaba y las fallas de luz se incrementan a diario. Sí, las cosas están revueltas, antes no llovía y ahora no escampa dejando sus secuelas nefastas, no sabemos sin son acciones del cielo, cósmicas o esotéricas, pero están a la vista de todos con ciertos temores y aprensiones.Artículista venezolano de fina pluma y acertada visión. Publicado en su país, en Estados Unidos, Argentina, Brasil, México, Colombia y España, entre otros.
El otro yo de Venezuela
En Venezuela están ocurriendo cosas extrañas como los accidentes en serie y las desapariciones y apariciones subrepticias de tres peñeros –nunca antes visto- y se cae un helicóptero en el rescate ¿Serán coincidencias? Y además se están muriendo figuras conocidas secuencialmente. Desentierran muertos para pedirles la cedula de identidad, mientras el hampa sigue desbordaba y las fallas de luz se incrementan a diario. Sí, las cosas están revueltas, antes no llovía y ahora no escampa dejando sus secuelas nefastas, no sabemos sin son acciones del cielo, cósmicas o esotéricas, pero están a la vista de todos con ciertos temores y aprensiones.El miedo chavista
Todas las declaraciones y expresiones del chavismo denotan un miedo terrible, parecieran darse cuenta que su final está próximo, que el fracaso ha sido tan grande que no hay manera de enmendarlo para dar apariencias que en Venezuela se vive una “revolución”. Fue una estafa gigante y está a la vista de todos, rompieron los récords de incapacidad y para ello no se precisan pruebas, son doce años de evidencias para el pueblo venezolano, para el mundo, vedlo allí a lo largo y ancho de esta tierra.Empero, se aprecia que por primeras vez no se presentan como una opción ganadora e irrebatible, mendigan los votos que perdieron aunque el maestro Aristóbulo Istúriz diga:
“Ellos nos liquidan o nosotros los liquidamos a ellos” con miedo y arrogancia, pero más de lo primero, Las encuestas tampoco los acompañan en esta oportunidad y mucho menos la expresión popular que palpamos a diario en la calle. Todo es un desengaño, hay que ir a votar para recuperar el país. De verdad que debe dar miedo mantenerse en el poder sostenido por intimidaciones y con la compra de armamentos innecesarios, muchísima gente anda armada y no debería estarlo, alimentando el parque de los delincuentes, y encaminando todos esos pertrechos hacia el hampa.
El mayor error de los camaradas es cuando señalan que la “revolución” está armada, no sabemos si para atemorizar a los propios venezolanos o porque se lo creen de verdad y cavilan ser los dueños de la fuerza armada, cuando las lealtades no se compran; se le puede pagar a alguien para que sirva de escolta o custodio, pero su lealtad se sabrá una vez que estén comprometidos sus intereses o los del protegido, y defina hacia dónde la enrumbará.
También se lo creyó Pérez Jiménez quien, dos días antes de su partida sostenía en una alocución que contaba con el apoyo irrestricto de las Fuerzas Armadas, y todos sabemos cuál fue su final. El otro gran problema son las últimas declaraciones de Fidel Castro, las cuales dejan huérfana a la “revolución” y a la falseada imagen que pretendían vender de la “isla de la felicidad”. Ahora todo está en la mayor ruina y sólo los salvaría un cambio de rumbo total, ya no les alcanza con el petróleo que le facilitan sus homólogos venezolanos.
Pero el miedo cunde en las filas del chavismo cuando ven las posibilidades de alejársele la “guanábana” como escribían antes o cuando saben que se acerca la época de rendir verdaderas cuentas a esta nación despojada, allí radica el máximo y efectivo miedo, lo demás no importa como el “socialismo del siglo XXI” ni cuáles venerables principios. Llegará la hora de la verdad donde habrá que aclarar en qué se gastó la hacienda publica, los obsequios al exterior y cuanto vandalismo se haya cometido. Aquí se halla todo, lo restante son agregados producto de una pésima administración, de gente torpe para el ejercicio de cargos públicos, por eso, se va la luz a cada instante, porque no saben arreglar las cosas ni con dinero adelantado, todas las evidencias están a la vista, como la ruina del campo, el cierre de empresas, la inseguridad, quizá el mal supremo que actualmente nos ocupa, la inflación que batirá todos los récords acabando con los bolsillos de los ciudadanos y no hay nada que puedan hacer para revertirlo en lo que queda de año. Sumando todos estos factores, sobradamente deben sentir muchísimo miedo los camaradas, advirtiendo que están cerca de su salida, allí estará el pueblo que se encargará de eso demoliendo con sus votos está nauseabunda “revolución”.
http://2001.com.ve/articulo_opinion.asp?registro=5287
Chávez si Chávez no
Es el jueguito de siempre que aflora en la mente de los camaradas venezolanos, quienes se valen de su única carta llamada Hugo Chávez, pareciera que en el oficialismo no hay otras “figuras” para estos avatares y se conforman con la recomendación de su “líder,” quien los pone o los quita a su libre albedrío. Esas elecciones primarias del PSUV fueron como todas sus actividades una farsa para dar cierto aspecto de democracia interna; que no existe ni dentro ni fuera del oficialismo y de ello estamos al corriente todos los venezolanos. Las libertades están violadas desde hace doce años, y es precisamente lo que nos jugamos en los próximos comicios, cuando debemos dar un paso al frente y salir a votar masivamente, aclarando que en este país la gente no quiere vivir bajo la égida del comunismo sino en libertad y en un Estado de Derecho.Quedan pocos días para la realización de las votaciones donde se escogerán los nuevos miembros a la Asamblea Nacional, esto significa un reto para la disidencia que ve accesible este resquicio, cual pudiera ser el comienzo de un camino hacia la libertad, una vía de cambio, de demostración de poder auténtico emanado del pueblo.
Chávez nada tiene que ver con sus correligionarios aspirantes a la Asamblea Nacional más allá del vínculo natural que los identifica, pensar que se está votando por él o contra él no está planteado en este momento; lo que se busca es la pluralidad en los poderes comenzando por el Legislativo. Aunque él asuma todas las campañas con “fervor” vehemente, esto no representará nada beneficioso para quienes serán los nuevos legisladores del oficialismo. En peor situación no se puede encontrar Venezuela después de doce años de abandono y desidia, tratando de imponer una “revolución” que nunca se inició, siendo el capricho personal que predomina de la forma más totalitaria, es el desenvolvimiento tosco y atropellador que tenemos que soportar con invariables argumentos, como “la revolución está armada” o cuando repiten que es una conspiración del Imperio o de la oligarquía que se conjura, además del inveterado “magnicidio” que quiere acabar con la integridad del líder del “proceso”; pues son puros artejos que los conocemos todos y que tenemos que enfrentarlos yendo a votar.
Frenéticamente, se acelera la campaña oficialista viendo cada vez más menguadas sus posibilidades y sin poder solucionar un solo problema, la inseguridad nos acogota a todos los ciudadanos y nadie se salva de ella, el problema de la electricidad sigue igual de vigente a pesar de que la represa del Guri se encuentre rebosante, hasta riesgoso es para el día de las elecciones si ocurren apagones generalizados, cuando todos los picos eléctricos del país estén en pleno apogeo, ojala no sea así pero nada de extraño tendría porque no hay alguien quien pueda garantizar la continuidad del suministro. Tampoco sería auspicioso que la desesperación del oficialismo los lleve a incurrir en hechos violentos, o en amedrentamiento porque la gente está dispuesta a defender su derecho al voto y saben de su importancia en estas elecciones. Si bien no existen figuras arbitrantes ni los camaradas están abiertos al diálogo es posible que los entendimientos se alcancen por las bases, cada uno sabe quién es quién, son suficientes doce años de martirio para estar al tanto que la Patria se nos iría más de las manos si no aprovechamos la coyuntura. Es la oportunidad para que las bases del PSUV se manifiesten también contra un pésimo gobierno, igual como lo hicieron en oportunidades pasadas cuando había alternabilidad en el poder. Ese llamado voto castigo pudiera funcionar en esta ocasión cuando las evidencias comprometen fehaciente a la peor administración de la historia de este país.
Apreciamos que la disidencia se halla en fecundo trabajo recorriendo los barrios como debe ser, la participación de Enrique Mendoza en la organización de movilizaciones y constitución de mesas nos parece una buena señal para que se cumpla una eficaz supervisión. El miedo claudica con su estela nebulosa para arrancar una campaña áurea después de doce años, donde peores situaciones no pueden acontecer con la cantidad de muertos que a diario causa la delincuencia, el miedo no será porque la revolución esté armada sino porque Venezuela pueda perder esta nueva oportunidad de reencuentro en combativa votación que, enseña a la vista, más simpatías por la disidencia que por el continuismo estafador “revolucionario”.
Francisco Alarcón
http://2001.com.ve/articulo_opinion.asp?registro=5267
Elecciones “divino tesoro”

Siempre las elecciones fueron momentos de esperanzas aunque el panorama estuviese muy intrincado, a pesar de los cambios de circuitos, a pesar de todas las marramuncias en que se puedan pensar, serán invariablemente un instante de expresión y de reflexión. Si la oposición logra tener participación en todas las mesas y moviliza entusiastamente a su gente, eso vale tanto como el propio voto contabilizado.
Las elecciones para la disidencia serán un “divino tesoro”. Si contundentemente salen a los centros de votación habrán librado una gran batalla frente a ellos mismos, ante la comunidad mundial, aunque no estén presentes las delegaciones internacionales que tradicionalmente supervisaron los procesos electorales cuando el talante era democrático.
Algo muy importante y que será el elemento nuevo en estas elecciones, será que todas las ventajas de favoritismo estarán a favor de la disidencia, excepto los grupos más radicales de la “revolución”, quienes se creen invulnerables ante doce años de fracasos y que al igual que los viejos partidos de la cuarta republica, no se dieron cuenta como las inconsecuencia se pagan bien caro y el instrumento es el voto. Antes la gente votaba con miedo por los controles posteriores que hace el oficialismo, hoy están conscientes que el voto es secreto y que en este caso es vital para su supervivencia.
Antes pensaban que el chavismo les solucionaría la vida: seguridad, vivienda, atención medica, alimentación, actualmente se dan cuenta que esto fue un cuento y que ocurre lo contrario, y tienen que votar para no perderlo todo, sus casas, sus negocios, su dinero en los bancos, evitar los cierres sistemáticos del régimen a través de los organismo recaudadores que tantas perdidas ha producido a los empresarios privados.
El voto constituye una salvación, ya la gente sabe que si Chávez no hizo nada que favoreciera a los venezolanos con los multimillonarios ingresos petroleros, ahora menos lo hará. La “revolución” dejó de ser un negocio rentable para convertirse en asiduidad detestable con cadenas interminables, con persecuciones y cierres de medio de comunicación, y esta sociedad es democrática. Democracia implica libertad y no libertinaje para que los malandros actúen a sus anchas y Caracas se haya convertido en la ciudad más violenta del mundo y con muertos a raudales.
Votar en esta encrucijada servirá para ganar la primera batalla que nos dirigirá hacia el objetivo central en el 2012, cuando ante unos camaradas desmoralizados; la disidencia podrá dictar pautas que se materialicen con la participación.
Está demostrado que los venezolanos no son proclives al comunismo o socialismo que son la misma cosa como lo aseveró Fidel Castro, cuestión que significa inseguridad, hambre, inexistencia de la propiedad privada y por ende vedadas las posibilidades de prosperar con un pueblo sometido, sin trabajo, sujeto a lo poco que el Estado le pueda dar como una libreta de racionamiento. Esto será lo que ocurrirá si Chávez sigue siendo beneficiado con los votos del miedo, antes en algunos casos habían quienes iban a las marchas de oposición e igual asistían a las oficialista, y a la hora de votar lo hacían por el oficialismo quien era su empleador o quien les proveía los negocios, en el momento es lo contrario su voto será para salvarse, para evitar que le quiten lo que hayan obtenido durante su vida o para no perder sus trabajos porque la “revolución” no da para tanto. Venezuela está quebrada, agotando sus postreras reservas y con gente capaz de gastarlo todo con tal de perpetuarse en el poder, importándole un bledo la desgracia ajena. Así que estas elecciones podrán ser un “divino tesoro” y la salvación de Venezuela.
Francisco Alarcón
No al comunismo
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La oposición llevará a las próximas elecciones parlamentarias una expresión de paz, de concordia, de reencuentro entre los venezolanos, no inquietándole de donde vengan los afectos a esta idea, si están dispuestos a recomenzar la reconstrucción de Venezuela. Una concreción sabia, cuando lo que pide es primordial para los seres, seguridad a sus vidas, buenos servicios públicos como la dotación de luz en forma sincera y sin mentiras, agua potable, atención medica para todos, respeto a los Derechos Humanos; eso es todo, paz para los venezolanos para que puedan vivir tranquilos y seguros. Sin recurrir a los antes sino al presente, llevamos doce años inmersos en las regresiones, con un gobierno que abandonó a los ciudadanos, los dejó por completo, se los entregó al hampa, sin medicinas ni comida y la poca que se consigue a elevados costos. No es cuestión de improvisar mercados populares para los días cercanos a las elecciones con productos importados, y subvencionados para hacer ver que son manufacturas nacionales y de bajo costo porque es un logro del comunismo. Se busca restaurar la red de comercialización, la libre competencia para que los mercados estén abastecidos, exista competitividad y los precios puedan bajar.
Este llamado a la paz encuentra su antagónico en el comunismo, que no precisa de un rebusque histórico para saber que comunismo es dictadura, es un sólo mando a donde un individuo ejerce todos los poderes y quienes lo rodean repiten como autómatas lo que él ya ha dicho, justificándole sus añagazas, son sus serviles a cambio de canonjías y oscuros privilegios. La historia está repleta de estos hechos y nada difícil es conseguir los ejemplos en distintos sitios del orbe, satisfactoriamente en vías de extinción y superados por la mayoría de sociedades actuales.
Venezuela lleva doce años en el mayor anacronismo porque los camaradas nuestros, propiciadores del comunismo no pudieron llevar adelante algún propósito constructivo, su meta fue la destrucción de Venezuela sin una contrapartida rentable. Cada vez que estatizan algo termina en la ruina, no hay proyecto arrancado y materializado, no hay una expresión cultural propia, puros aullidos y blasfemias y cero realizaciones, teniendo un país abandonado a la desidia y en decadencia, y a ello le deben responder los venezolanos con un no al comunismo y un sí a la paz, a la tranquilidad, apartados de la violencia y persecuciones. Tienen que acabarse las leguleyadas impuestas por el régimen, las censuras, las violaciones consuetudinarias a los preceptos constitucionales y Derechos Humanos.
Paz y más paz exigirán los venezolanos con su voto tras doce años de agresiones que se plasmaran el 26 de septiembre, fastidiados de los medios de comunicación oficialistas en cadenas interminables, donde se trata de acabar con el honor de personas decentes, cuando se le miente a la población de manera sistemática sin solucionar la inseguridad, ni garantizar el suministro de electricidad; hoy y mañana estarán presentes esas evasivas que han persistido durante arduo tiempo.
Comunismo es apropiarse de lo ajeno, comunismo es amenazar con acabar la propiedad privada, comunismo es privar el libre ejercicio de las profesiones, comunismo es adueñarse de las radios y televisoras nacionales para decir cuanta mentira se le ocurra al gacetillero. Comunismo es oír blasfemando al capitoste de la “revolución” o inventando con un libro en la mano que Einstein terminó siendo camarada, lo mismo que Víctor Hugo y el propio Jesucristo. Cuando la doctrina no se corresponde con la verdad, apabullando a los bobos con lecturas mal digeridas, y sacándole provecho a la necesidad del prójimo, poniéndoles a mentir frente a unas cámaras de TV a cambio de alguna miserable retribución.
Venezuela quiere paz, quiere se respete la propiedad privada, los trabajadores quieren regresar a sus empresas que fueron expropiadas y condenadas al fracaso, los campesinos quieren retornar sus tierras para trabajarlas como lo hicieron ancestralmente y no apartados de ellas, y engañados bajo los preceptos del comunismo, recibiendo un mísero salario sin la posibilidad de prosperar porqué ser rico es malo. Pues, eso es comunismo y contra él la oposición le opone su llamado a la paz que, significa devolvernos a
Francisco Alarcón