Chávez en su empeño por disociar a la sociedad venezolana, repite persistentemente que si la oposición llega a ganar las elecciones en los comicios del 2012, serán eliminadas las misiones, cuestión que resulta un adefesio. Las misiones no pertenecen al ingenio chavista ya ellas existían cuando él llegó, quizá con otras denominaciones pero que cumplían los mismos cometidos en la ayuda familiar.
Además estaba el excelente Plan de Becas Gran Mariscal de Ayacucho, escuelas de música y orquestas, entre otros. Las becas Gran Mariscal de Ayacucho dieron sus frutos y aun continúan dándolos, pero tristemente se pierden para el país, porque muchos de sus egresados se encuentran actualmente allende de nuestras fronteras, realizando laudables labores en otros lugares.

